El bosque nativo chileno esconde un enorme potencial productivo. Bien manejado, se logran excelentes tasas de crecimiento y productos de alto valor, que superan a los productos de plantaciones tradicionales. El bosque manejado aporta rentabilidad de la propiedad y mejora su plusvalía. Aprobosque hace que el tener un bosque nativo productivo  y sustentable a nivel nacional sea una realidad cada vez más cercana.